Para Castañeda esta aprobación del gravamen evidencia que se realizó la acción legislativa sin el conocimiento básico de la crisis que ha provocado la pandemia del nuevo coronavirus que azota a Honduras desde mediados de marzo.
Ya veníamos adoleciendo de muchísimos problemas y esto ha venido a afianzar de una manera muy profunda la crisis de las empresas Mipymes en Honduras. Posponer el pago de impuestos no ayuda en nada, no hay fluidez, no hay recursos y además excluyeron a las empresas que han tratado de sobrevivir con un 20 a 30 por ciento de su capacidad instalada con el propósito único que no se les muera la empresa.
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De acuerdo a Castañeda el Legislativo careció de falta de conocimiento sobre lo que pasa en el país.
El entrevistado indicó que la gran mayoría de las empresas no operaron antes de la reapertura inteligente y si lo hicieron fue con muy poco porcentaje de su capacidad en un mercado inexistente al tener a la población encerrada, que imposibilita al empresario cumplir con los compromisos.
El Congreso Nacional esta semana aprobó una prórroga para que el pago del ISR sea realizado hasta el 31 de agosto del presente año.