El furor por Shakira en Barranquilla sigue en aumento y ha llegado a niveles insospechados. Luego de que su fotografía sentada en un bordillo durante la Noche de Guacherna se volviera viral, la fiebre por la artista ha desatado una serie de situaciones insólitas.
La más reciente es la venta de una hoja de almendra que, según su dueña, la cantante colombiana pisó durante su visita.
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El fenómeno del bordillo de Shakira
Todo comenzó cuando Shakira sorprendió a los asistentes del Carnaval de Barranquilla al aparecer vestida de marimonda y disfrutar del evento como una barranquillera más.
La marimonda es un personaje icono del carnaval de Barranquilla utilizado como un disfraz.
La imagen de la artista sentada en un bordillo rápidamente se convirtió en tendencia y provocó que cientos de fanáticos visitaran el lugar para tomarse fotos imitando su pose.
La euforia llegó a tal punto que Google Maps identificó el sitio como "El Bordillo de Shakira", convirtiéndolo en un punto turístico improvisado donde seguidores de la cantante se reúnen para recrear el icónico momento.
La propia Shakira reaccionó al fenómeno con humor en su cuenta de X (antes Twitter), escribiendo: "¡Ay Dios! No saben cómo me gustó ese bordillo!".
La hoja que pisó Shakira, en venta por un millón de pesos
Pero la ‘Shakimanía’ no se detuvo ahí. Judith, la dueña de la vivienda junto al famoso bordillo, decidió aprovechar la euforia vendiendo una hoja de almendra que, según ella, la barranquillera pisó al bajar de su vehículo.
El precio inicial de la curiosa reliquia fue de un millón de pesos colombianos (aproximadamente 250 dólares), y hasta ahora, al menos dos personas han mostrado interés en comprarla.
La oferta ha generado opiniones divididas en redes sociales. Mientras algunos lo ven como una ingeniosa ocurrencia dentro del furor por Shakira, otros consideran que el fenómeno ha llegado a niveles exagerados.
Shakira y su impacto en la cultura popular
No es la primera vez que la artista genera revuelo con gestos espontáneos. Su presencia en el Carnaval de Barranquilla no solo impulsó el turismo y la emoción de sus fanáticos, sino que reafirmó su conexión con su ciudad natal.
Ahora, la venta de una hoja pisada por la cantante se suma a la larga lista de anécdotas que demuestran que Shakira sigue siendo un ícono indiscutible dentro y fuera de la música.