Luces Velásquez interprete del personaje de Bertha Muñoz abrió su corazón ante su difícil proceso de convertirse en madre.

Antes de tener a su hija Oriana Lozada, sufrió dos abortos y perdió un bebé de un mes de nacido, episodios que marcaron su juventud y en su momento la hicieron ver lejano el deseo de ser madre.

“Mi primer embarazo, al séptimo mes, encontramos que la niña tenía un tumor cardíaco. Para mí esto fue un golpe porque yo siempre quise ser mamá, desde niña, estaba claro y de hecho él (su esposo) no estaba muy seguro de querer ser papá”, reveló.

Para la actriz, quien también demostró su talento en producciones como ' Café con aroma de mujer y Escobar, el patrón del mal, guardaba la incertidumbre a la idea de volver a intentar concebir, pues, cada vez lo sentía más distante.

No obstante, el apoyo de su familia y amigos, la actriz recuperó la fuerza de continuar y seguir adelante a pesar de sus pérdidas.

“Él me apoyó mucho, pero la depresión fue muy dura, muy fuerte, muy enredada, volví a quedar embarazada, porque el problema no era que quedara embarazada, eran las tragedias que nos tocaban”, agregó.

Oriana Lozada, única hija de Luces Velásquez

A pesar de que Luces creció en un ambiente artístico, en donde las cámaras eran algo normal, su heredera eligió un camino alejado de las cámaras.

View post on Instagram
 

Una de las curiosidades de la versión original de Yo soy Betty, la fea, es que precisamente Luces Velásquez ocultó el embarazo de su hija Oriana durante el rodaje de la producción y que, gracias a la complicidad de su libretista, el fallecido Fernando Gaitán, que le guardó el secreto, pudo justificar su aumento de peso en la historia.

Según el guion, Bertha, su personaje, subió unos kilos de más con un trastorno de ansiedad, que le impedía dominarse a la hora de comer. Por eso, era habitual verla ingiriendo paquetes y golosinas.