En el marco del Plan Solución Contra el Crimen Fase III, agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) lograron la captura de un docente hondureño señalado por su presunta implicación en una estafa con criptomonedas que supera los 100 millones de lempiras.
La operación fue llevada a cabo por la Unidad Metropolitana de Investigación Criminal #15 (UMIC-15), tras un proceso de indagación exhaustivo.
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El arresto se efectuó en la aldea Guayabito, situada en el municipio de Santa María del Real, en el departamento de Olancho.
Las autoridades continúan con las diligencias correspondientes para esclarecer el caso y determinar el grado de participación del sospechoso en el esquema fraudulento.
Detenido docente hondureño de educación primaria
El arrestado es un hombre de 31 años, originario de Olancho, quien trabajaba como maestro de educación primaria. Las investigaciones apuntan a que formaba parte de una organización delictiva especializada en fraudes financieros.
Según la información recabada, el sospechoso operaba dentro de una red que utilizaba como fachada la empresa “Inversiones Moncada”.
Esta entidad, catalogada como empresa fantasma, fue creada con el fin de aparentar legalidad y atraer inversionistas.
El maestro, aprovechando su influencia y habilidades de persuasión, convencía a las víctimas de que estaban participando en un negocio legítimo.
La supuesta empresa ofrecía servicios financieros a través de una plataforma en línea, prometiendo inversiones en acciones, bonos y otras opciones, cuando en realidad se trataba de un esquema fraudulento.
¿Qué son las criptomonedas?
Las criptomonedas son monedas digitales que no tienen forma física y utilizan criptografía para asegurar las transacciones y la creación de nuevas unidades.
Son populares por su naturaleza descentralizada, lo que elimina la necesidad de intermediarios en las transacciones.
Funcionan mediante una tecnología llamada blockchain, una base de datos descentralizada que registra todas las transacciones, lo que les permite operar sin la intervención de bancos centrales.

Aunque se utilizan como medio de pago alternativo y como inversión, las criptomonedas no están reguladas ni respaldadas por ninguna entidad pública, lo que implica riesgos para los inversionistas.