El conductor de televisión Daniel Bisogno enfrenta uno de los momentos más difíciles de su vida.
Tras recibir un trasplante de hígado en septiembre de 2024, su estado de salud se ha complicado gravemente, llevándolo a terapia intensiva.
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A pesar del panorama adverso, su círculo cercano mantiene la fe en su recuperación, aunque la hemodiálisis parece ser un tratamiento permanente.
Antecedentes de su estado de salud
La salud de Bisogno comenzó a deteriorarse en mayo de 2023, cuando fue ingresado de emergencia debido a la ruptura de unas varices esofágicas y problemas hepáticos severos.
Más adelante, se confirmó que padecía cirrosis, un daño hepático irreversible que comprometía gravemente su bienestar. Aunque el trasplante de hígado parecía ser la solución, las complicaciones no tardaron en aparecer.
Recientemente, se especuló que el conductor había desarrollado una trombosis pulmonar.
Sin embargo, fuentes cercanas desmintieron esta versión, asegurando que, si bien sus pulmones están comprometidos, el problema principal es la acumulación de líquidos, lo que ha requerido drenajes constantes mediante catéteres.
A esto se suma una falla multiorgánica que ha afectado su hígado, riñones y pulmones, además de una infección en la sangre que agrava aún más su condición.
Un apoyo inquebrantable de su familia y colegas
La situación ha sido devastadora para su familia. Su hermano Alejandro ha estado a su lado, firmando documentos y autorizando procedimientos médicos, mientras que su padre no deja de orar por su recuperación.
La pérdida de su madre ha hecho que la familia Bisogno se mantenga más unida que nunca en este difícil momento.
Además, la madre de su hija, Cristina, también ha estado pendiente, asegurando que la pequeña tenga el apoyo emocional necesario. Por otro lado, miembros de la producción de Ventaneando, como la productora Iyari González y su compañera Mónica Castañeda, han estado constantemente en el hospital.
Su lucha por seguir adelante
A pesar de su estado delicado, Bisogno sigue aferrado a la vida. Según personas cercanas, su hija es su principal motivación para no rendirse. "Si no existiera su hija, él ya se hubiera dado por vencido", comentó una fuente.
"Él no le teme a la muerte, pero no quiere dejarla. Ha luchado mucho".
Su recuperación ha sido un proceso lento, con altibajos constantes que lo han llevado a la depresión. "Algunas veces parece que mejorará y, de pronto, todo se complica", relataron.
La fe sigue siendo su principal fortaleza, y tanto su familia como sus amigos y colegas no pierden la esperanza de que pueda salir adelante.
Por ahora, la prioridad es erradicar la bacteria que ha puesto en peligro su vida y continuar con su tratamiento.
Aunque la hemodiálisis será permanente, su círculo más cercano sigue rezando por su recuperación, confiando en que, una vez más, Daniel Bisogno pueda superar esta dura batalla.